VIH/SIDA

El VIH es un virus que ataca el sistema inmunológico y puede conducir al SIDA, un diagnóstico clínico que indica una etapa avanzada del VIH. El VIH puede no mostrar síntomas inicialmente. Las pruebas se recomiendan como parte de la atención médica de rutina.

No hay cura para el VIH/SIDA, pero los antirretrovirales (ARVs), que son medicamentos recetados, permiten a las personas con VIH vivir una vida normal y saludable. El uso consistente de ARVs también evita la transmisión a otros. Si no se trata, el VIH puede llevar a la muerte.

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¿Cómo contraes VIH?

La forma más común en que las personas contraen el VIH es a través de relaciones sexuales anales o vaginales sin protección con una persona con VIH que no conoce su estado o no está recibiendo un tratamiento antirretroviral consistente. Según los CDC, la transmisión del VIH a través del sexo oral es extremadamente rara.

Compartir agujas, jeringas u otros equipos usados ​​para preparar y consumir drogas aumenta el riesgo de contraer VIH.

El VIH puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia, aunque este riesgo casi puede eliminarse con tratamiento.

El VIH NO se contagia al compartir vasos o platos, comida, tomarse de las manos, inodoros u otro contacto casual. Tampoco puedes contraer VIH a través de besos con la boca cerrada, saludar a alguien con un beso, o la saliva.

Cuando se usan de manera sistemática y correcta, los condones protegen contra el VIH y muchas otras ETS. Otra opción de prevención es PrEP – pre-exposure prophylaxis – PrEP, la profilaxis previa a la exposición, una píldora que se toma una vez al día para las personas que no tienen VIH y desean una capa de protección adicional. Está disponible solo con receta médica y es altamente efectiva para proteger contra el VIH. PrEP no protege contra otras ETS. Haz clic aquí para obtener más información sobre la píldora para prevenir el VIH.

PEP (profilaxis posterior a la exposición) es un medicamento recetado que se puede tomar dentro de las 72 horas posteriores a una exposición potencial para prevenir el VIH. Es solo para uso de emergencia y no está destinado para uso regular y continuo. Si te recetan PEP, deberás tomarlo una o dos veces al día durante 28 días. Comunícate con tu proveedor de atención médica o la sala de emergencias para obtener una receta.

¿Cuáles son los síntomas del VIH?

Como la mayoría de las enfermedades de transmisión sexual, el VIH a menudo no presenta ningún síntoma al principio, incluso durante años. A veces, las personas pueden experimentar síntomas dentro de unas pocas semanas de exposición, pero pueden pasar desapercibidos o parecerse a otras enfermedades comunes. La única forma de saber si tienes VIH es haciéndote la prueba.

Haz clic aquí para más información sobre la prueba del VIH.

¿Cómo es la prueba del VIH?

Hay diferentes pruebas de VIH. Algunas usan una muestra de sangre, otras analizan células dentro de la boca. Los exámenes de sangre para el VIH se pueden hacer con un dedo o una extracción en la parte interna del brazo. Las pruebas orales de VIH usan un hisopado bucal. Las pruebas rápidas de VIH pueden proporcionar resultados en menos de 20 minutos, a veces tan rápido como un minuto. Pruebas caseras se pueden comprar en muchas farmacias.

Si tienes una preferencia por el tipo de prueba de VIH, pregúntale a tu proveedor de atención médica qué opciones están disponibles.

Para encontrar pruebas de ETS gratuitas y de bajo costo cerca de ti, visita greaterthan.org/servicios.

¿Cómo se trata el VIH?

Los antirretrovirales (ARVs), medicamentos recetados que se usan para tratar el VIH, ayudan a reducir la cantidad de virus en el cuerpo (carga viral), a menudo a niveles que no son detectables por las pruebas de laboratorio estándar. La gran mayoría de las personas que toman sus medicamentos antirretrovirales todos los días según indica la receta, y reciben atención médica regular, pueden lograr y mantener una carga viral indetectable. Además de mejorar la salud, obtener y mantener una carga viral baja también previene la propagación del virus a otras personas.

Hoy en día, una persona diagnosticada con VIH que está bajo tratamiento con ARVs y que recibe atención médica puede vivir una vida normal y saludable, y tener hijos sin VIH.

¿Qué pasa si el VIH no se trata?

Tomar el tratamiento contra el VIH todos los días según indica la receta previene enfermedades y la propagación del virus a otras personas. Si no se trata, el VIH puede llevar a la muerte.

La falta de dosis de antirretrovirales (ARV) puede hacer que aumente la cantidad de virus en el cuerpo. Esto puede hacer que el virus se vuelva resistente a un tratamiento particular contra el VIH, lo que posiblemente haga que el tratamiento no funcione tan bien, incluyendo la reducción de los beneficios preventivos.

Si tienes dificultades para obtener un tratamiento, o mantenerlo, habla con tu proveedor de salud lo antes posible y considera utilizar estrategias adicionales para prevenir la transmisión sexual del VIH. Tu proveedor puede ayudarte a volver a tener un tratamiento consistente, incluso probar diferentes ARVs si es necesario.

La información en esta página está adaptada de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades y Planned Parenthood.

Hazte la Prueba

La prueba del VIH y otras pruebas de ETS están disponibles en la mayoría de los consultorios médicos y clínicas de salud. Muchos departamentos de salud también ofrecen pruebas. Es rápido, fácil y la mayoría de la gente paga poco o nada.