Hepatitis C

La hepatitis C es una infección viral que afecta al hígado. Se estima que 2.4 millones de personas viven con hepatitis C en EE.UU. La mayoría de las personas no presentan ningún síntoma. La hepatitis C se cura con medicamentos recetados. Si no se trata, puede provocar enfermedades hepáticas, cáncer e incluso la muerte.

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¿Cómo se contrae la hepatitis C?

La hepatitis C es un virus transmitido por sangre. Hoy en día, la hepatitis C se transmite con mayor frecuencia al compartir agujas u otros equipos para inyectar drogas. Si te inyectas drogas, siempre usa agujas nuevas y estériles y no reutilices ni compartas agujas, jeringas u otros equipos de inyección de drogas.

La hepatitis C también se puede transmitir durante el sexo. Cuando se usan de manera consistente y correcta, los condones protegen contra la hepatitis C y muchas otras ETS.

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis C?

La mayoría de las personas con hepatitis C no presentan ningún síntoma. Si las personas tienen síntomas, pueden pasar desapercibidas o parecerse a otras enfermedades comunes, como la gripe.

Si aparecen síntomas, generalmente ocurren entre 6 y 12 semanas después de la infección y pueden incluir: dolor de estómago, náuseas y vómitos, dolor en las articulaciones, fiebre u orina de color oscuro. Debido a que la hepatitis C afecta al hígado, también puede causar ictericia, cuando los ojos y la piel se vuelven amarillos.

¿Cómo es la prueba de hepatitis C?

La prueba de hepatitis C se realiza con una muestra de sangre. Para encontrar pruebas de ETS gratuitas y de bajo costo cerca de ti, visita greaterthan.org/servicios.

¿Cómo se trata la hepatitis C?

La hepatitis C puede ser una enfermedad de corto plazo (aguda) o prolongada (crónica). La forma aguda generalmente se controla, pero no se trata, y puede desaparecer por sí sola sin tratamiento. Según los CDC, casi el 85% de las personas con hepatitis C desarrollarán una infección crónica.

Existen varios medicamentos disponibles para tratar la hepatitis C crónica. Los nuevos tratamientos, que son seguros y efectivos, pueden curar a la mayoría de las personas que viven con el virus.

¿Qué pasa si la hepatitis C no se trata?

Si no se trata, la hepatitis C crónica puede provocar cáncer de hígado, cirrosis hepática e incluso la muerte.

¿Cómo se conectan la hepatitis C y el VIH?

Las personas que viven con VIH tienen un mayor riesgo de contraer hepatitis C. De los 1.2 millones de personas que viven con VIH en los EE.UU., aproximadamente 1 de cada 4 también tiene hepatitis C.

Tener VIH y hepatitis C (una situación llamada co-infección) significa un mayor riesgo de enfermedad hepática, insuficiencia hepática y muerte relacionada con el hígado debido a la hepatitis C. Porque la hepatitis a menudo es grave en las personas que viven con VIH y puede causar daño hepático más rápidamente, los CDC recomiendan que las personas que viven con, o que corren riesgo de contraer VIH, también se hagan la prueba de hepatitis C.

La información en esta página está adaptada de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, los Institutos Nacionales de Salud InfoSIDA y Planned Parenthood.

Hazte la Prueba

La prueba del VIH y otras pruebas de ETS están disponibles en la mayoría de los consultorios médicos y clínicas de salud. Muchos departamentos de salud también ofrecen pruebas. Es rápido, fácil y la mayoría de la gente paga poco o nada.